Con el tiempo, he aprendido cosas.
Principalmente, he aprendido que se muy poco sobre todo, mucho menos de lo que me gustaría. Pero que con controlar sobre tres o cuatro cosas, es suficiente.
Que la mayoría de las cosas de la vida, están fuera de mi control. Aceptarlo es obligatorio.
Que con el tiempo y paciencia, todo llega. Que lo que hoy me parece gigante, pasado mañana es un grano de arena. Los problemas, vistos en perspectiva, al final no son tan problemas.
Que hemos venido a intentar disfrutar de los momentos felices, y a rodearnos de gente que nos cuide en los momentos amargos. Habrá de ambos.
Que una cosa es lo que me gustaría que pasase, y otra bien distinta, lo que pasa. Vivir con ello.
El tiempo es un gran maestro.
3 comentarios:
Veo que has caído en el nihilismo. Sigue mi consejo: cómprate un ornitorrinco. Los tienes tirados por ebay. Es paradójico: se le considera el animal nihilista por excelencia, pero a mí me curó; ahora estoy en una secta.
Jamas me compraría un animal que tiene pico pero no vuela y es venenoso. No puedes fiarte de ellos.
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